domingo, 26 de febrero de 2012

Nunca decíamos adiós

Quiero escribirte tantas cosas que no se ni por dónde empezar. Puedo imaginarte aquí, sentado en mi cama, hablándome de cómo te gustaba mi jersey azul. Puedo volver a beber en todos los vasos que usaste o poner en la mesa las copas con las que brindamos 6 semanas atrás. Puedo escuchar la música que quiera fingiendo que no me importa que no estés aquí para quitarme mi canción. Puedo tomar una cerveza y decir que no pienso en ti, y dos, y tres, y creerme que no necesito tus absurdas preguntas sobre dónde estoy y a qué hora voy a llegar… ¿Cómo llego todo a acabar en tristeza? Supongo que a veces no nos queda más remedio que empezar de cero, porque empezar de cero es lo único que compartimos.
Bueno, eso, y los recuerdos, y cada día dos. Y la arena de la costa portuguesa. Las lágrimas que nos limpiamos en la cama los días que no quisimos llevarnos bien. Los 'buenos días princesa' de cada habitación de hotel. Las malditas películas que nunca me dejabas acabar de ver y la mancha de ketchup que tenías en el labio el día que comimos Kebab en París.
Pero ese no es el caso. Quiero escribirte tantas cosas que prefiero empezar por pedirte perdón, perdón porque las cosas no salieran como habíamos planeado. Aceptar eso no es fácil, pero lo fácil no tiene cabida en la vida de adulto, no es así?
Imagino que pasarán horas, días y meses y todavía seguiré preguntándome que fue lo que me llevó a enamorarme de esa manera, busco una respuesta lógica a esta pregunta absurda hecha cada mañana desde el día que te conocí. Pero en estos casos no tiene sentido preguntarse tal cosa. El amor es un sentimiento extraño, una locura que une seres que jamás pensaron estar juntos. Todo se resumía en una frase: Encajamos (al menos por un tiempo)
Sufrir para conseguir algo mejor es preferible a quedarse estancado y cómodo con algo que sabemos que no nos completa, eso es lo que hemos aprendido de todo esto. Y quizás, dentro de unos años, nos parece una de las mejores lecciones de la vida.
Quiero que nos imagines con una sonrisa en la cara cada vez que pienses dónde estuviste en 2011. Que nos veas corriendo por la calle y bailando en cada esquina. Que oigas nuestras risas aunque estén muy lejos ya y sobre todo, que algún día, en alguna parte, en algún lugar, nos encontremos con esa sensación, ese sentimiento, esa palabra que tanto ansiamos: Felicidad. Porque lo más bonito de ser feliz es la creencia de que ya nunca volverás a estar triste.
No quiero que sea un adiós dramático y peliculero, sino un hasta siempre alegre pero con algunas pizcas de nostalgia también, a partir de hoy, queda prohibido utilizar la palabra ‘’nosotros’’, ni siquiera para discutir.
-venga, yo de aquí a Barcelona, y tu?
-no voy a decir esas mariconadas… yo de aquí al infinito.

miércoles, 22 de febrero de 2012

kinda fun.

Podría parecer una persona normal, sonreir a la gente, ser comprensiva, educada y simpática, podría parecer que me importa mínimamente lo que me estás contando...
Podría hacer como que simplemente no veo más allá de las cosas cotidianas, que no analizo comportamientos, que pienso más o menos como tú.
Podría hacer como si realmente fuera así, y de verdad, que se me daría muy bien.


martes, 21 de febrero de 2012

The A team.

Como aseguran los expertos, cualquier ambigüedad, empezando por la meteorologica, es el principio de toda ansiedad. Y a mi, esta casi me esta matando la ultima oportunidad de pedirte perdon. El mundo a punto de todo, las cosas a medio sentir y yo con estos celos. Celos de no estar contigo, de no verte mucho mas. Celos de no sentirte mucho menos. Celos absurdos incluso antes de estar en celo. Celos humanos de ti. Y mientras siembro este sinsentido, una borrasca ciclica y anticiclonica anticipa litros de chubascos bajo ese par de pupilas tuyas rodeadas de nubes.
Mientras me expongo a tanta inclemencia, marejada tu de tanta discursion, crecen bucles de inestabilidad con tendencia a cualquier cosa menos a desaparecer.
Todo esto cuando quiere llover y no llueve. Todo esto cuando quiero querer y no quieres. Cuando estoy suplicando que te quedes… y hace tanto que te vas.




domingo, 19 de febrero de 2012

Dulce trago de otros labios

21 horas sin dormir, sin rumbo a ningún lugar, vaqueros rotos ajustados y muchas cosas que contar. Sonaba en la radio un swing, cerrábamos el último bar; quizás fue el humo de tu cigarro o quizás tú forma de andar.
Dulce trago de otros labios, bebamos momentos para olvidar, finjamos que estamos enredados... Sabemos que estamos en otro lugar.
21 horas dando vueltas por las calles de Madrid, chaqueta de cuero en la mano y pastillas para no dormir. Acabé con el tequila y sin medias junto a ti; quizás tu sonrisa desnuda o quizás mi miedo infantil.



viernes, 17 de febrero de 2012

hagamos un trato, dejemoslo igual.

Sonrio cada vez que veo a un niño jugando en cualquier parte. Me gusta el regaliz rojo, el helado de frambuesa y la pizza. Me encanta contar los días que quedan para que pase algo. Prefiero que me regalen discos que joyas, los viernes que los sábados, y la sal que el azucar. Tuerzo el pie el izquierdo al andar y me salen hoyuelos cuando me rio de verdad. Los viajes, las fiestas y mi manta azul resumen mis preferencias a la hora de hacer planes los fines de semana. No tengo ningún color favorito, pero seguro que sería uno muy alegre y mi número de la suerte es el 3, aunque ha cambiado en bastantes ocasiones a lo largo de mi vida. Aún espero que me lleves al teatro, aunque sea en tus peores pesadillas, porque me llenan los escenarios y los aplausos del público. Soy extremista a más no poder y me obsesiono con las cosas que brillan. Que tengo mis manías y mis taras y no me esfuerzo por ocultarlas, que me gusta que sean parte de lo que soy. Que no vas a encontrar a nadie como yo, aunque bueno, esa es la idea.



martes, 14 de febrero de 2012

me juras que cambiarías...

Cuando ya está todo dicho y las palabras se te clavan. Cuando nos faltan un par de miradas más para terminar. Cuando el sentido de las cosas se esfuma y no atiende a razones. Cuando la improbabilidad se rompe por la mitad. Piensas que, llegados a este punto, no merece la pena arrepentirse.



jueves, 9 de febrero de 2012

you fix me better than my favourite sweater.

Al final siempre me averguenzo cuando vienes a rescatarme para salvarme de esto. Me abrazas, te ríes y me besas la frente para después decirme al odio "ya está pequeñita, todo ha pasado, creciste más rápido que las demás, y te han hecho daño, pero eh, cuándo sonríes pareces de portada de vogue" y entonces haces que me tiemblen las piernas.


viernes, 3 de febrero de 2012

Dear Old Me:

Vive cada minuto como si fuera el último. No desperdicies domingos de resaca en la cama. Levántate. Aprende de los errores. Pide perdón. Y sobre todo, sueña a lo grande.

No puedo prometerte que todos los días saldrá el sol, porque sería engañarte. Habrá momentos difíciles, habrá días que te duelan, pero no puedes dejar que eso tire de ti hacia abajo, somos más fuertes de lo que te puedes imaginar. Métete esto en la cabeza: la vida no es justa.

Tus sentimientos seguirán siendo extremistas, no los intentes cambiar, será una pérdida de tiempo. Cuando quieras, quiere hasta  el final y cuando te enfades, enfádate hasta el límite. Ríete hasta que te salga coca-cola por la nariz y tengas agujetas en la tripa al día siguiente pero llora como si no hubiera mañana, da igual los charcos que dejes en  el camino.

Perdóname por las cosas que no he hecho bien, por si alguna vez me dejé llevar o nos perdí en algún punto del camino, pero bueno, ya nos conoces, siempre con esas fobias y manías. No dejes que te hagan daño y si te lo hacen, aprende a perdonar.